Cómo reducir y optimizar la tasa de rebote

La tasa de rebote es un elemento esencial en tu análisis de visitas. Si quieres que tu negocio online llegue lo más lejos posible, deberás tomarte muy en serio el análisis del tráfico que tiene tu página y ello pasa por entender qué es la tasa de rebote e intentar mejorar al máximo este parámetro.

Como ya debes saber, el SEO o posicionamiento web es indispensable para que tu página atraiga visitas. Si bien es cierto que las páginas web obtienen buena parte de su tráfico desde plataformas de social media, los resultados de búsqueda de motores como Google continúan siendo muy importantes.

Para conseguir que tu posicionamiento esté en las mejores condiciones posibles, necesitas saber todos los detalles del porcentaje de rebote de tu página, lo que también entenderemos como tasa de rebote.

Qué es la tasa de rebote y qué podemos extraer de ese dato

Qué es la tasa de rebote

La tasa de rebote es el porcentaje de visitas que no interactúan con tu página. Es decir, nos indica aquellos visitantes que simplemente han entrado en tu página y se han marchado sin navegar más allá. Se han quedado en una sola visita.

Este porcentaje de rebote no es un número cualquiera; debemos estar muy atentos a su magnitud para entender en profundidad cómo actúan las personas que entran en nuestra página y, lo más importante, cómo podemos optimizar su actividad para convertir las visitas en ventas.

Si nuestras estadísticas indican que la página tiene una tasa de rebote del 28%, sabemos que; de cada 100 visitas, 28 se van sin interactuar.

Pero, puede que ahora mismo te estés preguntando: ¿qué quiere decir que abandonan sin interactuar? ¿No han leído su contenido? ¿Han llegado a estar más de 10 segundos? ¿Por qué no interactúan?

Bien, vamos a verlo paso a paso.

Definición de tasa de rebote según Google

Aún hay quienes piensan que la tasa de rebote nos indica aquellas personas que no han llegado ni a leer la página, que se han ido en menos de cinco segundos. Esto no es del todo cierto.

Google entiende que un rebote se produce cuando en un sitio web se produce una sesión de una sola página. O sea, cuando un usuario empieza una sesión y activa la solicitud de acceso y, sin embargo, sale sin activar otra solicitud. En resumidas cuentas: cuando un visitante solo visita una página.

Pero, claro, esto puede indicar muchas cosas y engloba a un grupo muy numeroso de visitas con actividades y objetivos muy diversos. Una de las herramientas más comunes para el estudio de los datos de tráfico y la tasa de rebote de una web es Google Analytics.

Qué situaciones que engloba 

Dependiendo de las características de nuestro sitio web, la tasa de rebote puede tener más o menos importancia. Por ejemplo, si somos un medio de comunicación puede llegar a ser comprensible que un usuario entre a la página, lea y se marche. Son muchas las razones por las que el comportamiento de un usuario puede ser contabilizado como tasa de rebote. Vamos a ver todas las posibilidades en las que se considera como un rebote:

  • Un visitante entra en un artículo, lo lee durante dos minutos y se va de la página tras encontrar la información que quería.
  • Un visitante entra en un artículo, lo lee durante veinte segundos y se va de la página porque considera que el contenido no es el que buscaba.
  • Un visitante entra en una página y, tras cinco segundos esperando a que se cargue la totalidad de su contenido, abandona la visita.
  • Un visitante hace clic en un enlace a otra página web, publicidad, etcétera.
  • Un visitante vuelve a la página anterior mediante la flecha del navegador. Por ejemplo, para volver a la noticia desde donde ha llegado con un link.
  • Un visitante introduce una nueva URL.
  • Se cierra el navegador o pestaña por otra actividad.
  • Se cancela la sesión por inactividad tras sesenta minutos sin interacción.

Como ves, bajo esta descripción debemos esperar multitud de casos distintos que nos indican. Por este motivo, es también muy importante que tengamos en cuenta otros parámetros como el tiempo de retención y analicemos por otras vías cuánto tiempo pasan los usuarios en nuestra página.

No obstante, no puedes olvidar la importancia de la tasa de rebote y debes ser consciente de que los motores de búsqueda la tienen muy en cuenta en cuanto a la indexabilidad de páginas web.

La tasa de rebote puede tener distinta importancia según las características de tu web

Cómo mejorar la tasa de rebote

La tasa de rebote es uno de los aspectos que todos los motores de búsqueda estudian para posicionar sus resultados. Según la información oficial del mismo Google, aquellas webs que contienen diferentes páginas (la mayoría) necesitan tener el porcentaje de rebote más bajo posible para mejorar su posicionamiento.

Si bien es cierto que en las webs con una sola página es totalmente normal una tasa de rebote elevada y no se entiende como factor negativo, para la mayoría de negocios online este no es el caso y la tasa de rebote debe ser notoriamente considerada.

Cómo reducir la tasa de rebote

Para optimizar la tasa de rebote tendrás que trabajar con múltiples perspectivas:

  • Revisa las analíticas de tu página, el origen de las visitas, por qué abandonan nuestro sitio web los usuarios (¿links?, ¿publicidad?), cuál es la retención media de la visita, en qué situaciones la tasa de rebote aumenta… Se trata de obtener una visión general con toda la información posible para poder actuar de manera holística y no particularista.
  • Mejora la usabilidad y la organización de contenidos. Al final el contenido es la clave de cualquier página web y, cuanto más fiable y atractivo sea, mayor confianza obtendrá el visitante para navegar con comodidad.
  • Utiliza recursos visuales para incentivar la navegación; buenos links internos, imágenes, etcétera.
  • Optimiza la velocidad de carga de la página. Parte de los rebotes ocurren cuando la página no se carga con suficiente rapidez y el visitante antes de acceder a los contenidos se marcha.

Mejora la usabilidad de tu web para disminuir la tasa de rebote

Ninguno de estos elementos deben ser menospreciados y un trabajo constante puede conseguir que tu negocio online mejore mucho su posicionamiento en buscadores, la conversión de visitantes en clientes y la estabilidad de tráfico a largo plazo. Todo ello pasa porque analices con profundidad la tasa de rebote de tu página e intentes reducirla al máximo.